Desconfiados,
los médicos creyeron necesarios nuevos exámenes pues pensaron que solo estaban
frente a un niño que había consumido muchos dulces antes de la prueba. Al final
descubrieron que, efectivamente, Andrés padecía de diabetes. Desde entonces han
pasado diez años. “Estoy en diabetes tipo 1 mellitus”, cuenta el paciente, hoy
convertido en un joven estudiante.
Él sabe bien que lo que sucede al interior de su cuerpo es que su páncreas, órgano que segrega la hormona de la insulina, dejó de producirla. “Por eso me toca aplicarme insulina antes de cada comida. Mi páncreas ya no funciona. No tiene cura”.
Lo que Andrés no supo desde el comienzo es que esta enfermedad puede afectar otras áreas del cuerpo como la visión. Quien padece de diabetes llega a sufrir, por ejemplo, de retinopatía diabética, la patología ocular más común entre este tipo de pacientes.
Se trata de un mal que aparece cuando se producen cambios o daños en los vasos sanguíneos ubicados en la retina. Esa capa fina de tejido es sensible a la luz y se sitúa en la parte inferior del ojo, tal como explica Amable Jaramillo, médico cirujano de la Universidad del Valle y oftalmólogo del Hospital Militar de Bogotá.
Amable agrega que la retinopatía diabética afecta, la mayoría de las veces, a ambos ojos. Y por lo general, en sus primeras etapas, no genera síntomas. Pero, a medida que avanza y de no tratarse a tiempo, puede causar la pérdida completa o parcial de la visión y llega a ser irreversible.
Cuando se presenta, explica, es porque el paciente ya ha pasado por un proceso continuo de diabetes y una ausencia de chequeos médicos. Es un enemigo silencioso.
Lo ideal, en todo caso, es que las personas que sufren de diabetes se hagan un examen completo de la visión que incluya una dilatación de pupilas si es que no se lo han practicado. Después, lo ideal hacerse ese mismo procedimiento por lo menos una vez al año.
Existen diferentes métodos para prevenir esta enfermedad o, en su defecto, el progreso de la misma. Lo recomendable, coinciden los especialistas, es consultar con un oftalmólogo a manera de prevención pues la diabetes es la segunda causa de ceguera prevenible en edad productiva en Occidente. En Colombia su prevalencia estimada es de 1,7% de la población con esta patología.
Según Jaramillo, “la retinopatía diabética se trata con disparos de láser a la retina, lo que se conoce como fotocoagulación retiniana”.
E insiste en que las personas que padecen de diabetes y aún no saben si sufren de retinopatía diabética deben hacerse un chequeo inmediato.
La razón es simple: al comienzo esta complicación es asintomática. Es únicamente cuando la enfermedad avanza que el paciente empieza a tener visión borrosa y a detectar ‘cuerpos extraños’ en el ojo sin necesidad de tener nada por dentro.
Quien lo explica es la doctora Mery Duque Wilches, quien ofrece algunas recomendaciones: “consumir alimentos saludables, hacer ejercicio regularmente, reducir el consumo de azúcar y de harinas refinadas y, si tienen predisposición genética, realizarse un examen anual”.
Otras patologías
Él sabe bien que lo que sucede al interior de su cuerpo es que su páncreas, órgano que segrega la hormona de la insulina, dejó de producirla. “Por eso me toca aplicarme insulina antes de cada comida. Mi páncreas ya no funciona. No tiene cura”.
Lo que Andrés no supo desde el comienzo es que esta enfermedad puede afectar otras áreas del cuerpo como la visión. Quien padece de diabetes llega a sufrir, por ejemplo, de retinopatía diabética, la patología ocular más común entre este tipo de pacientes.
Se trata de un mal que aparece cuando se producen cambios o daños en los vasos sanguíneos ubicados en la retina. Esa capa fina de tejido es sensible a la luz y se sitúa en la parte inferior del ojo, tal como explica Amable Jaramillo, médico cirujano de la Universidad del Valle y oftalmólogo del Hospital Militar de Bogotá.
Amable agrega que la retinopatía diabética afecta, la mayoría de las veces, a ambos ojos. Y por lo general, en sus primeras etapas, no genera síntomas. Pero, a medida que avanza y de no tratarse a tiempo, puede causar la pérdida completa o parcial de la visión y llega a ser irreversible.
Cuando se presenta, explica, es porque el paciente ya ha pasado por un proceso continuo de diabetes y una ausencia de chequeos médicos. Es un enemigo silencioso.
Lo ideal, en todo caso, es que las personas que sufren de diabetes se hagan un examen completo de la visión que incluya una dilatación de pupilas si es que no se lo han practicado. Después, lo ideal hacerse ese mismo procedimiento por lo menos una vez al año.
Existen diferentes métodos para prevenir esta enfermedad o, en su defecto, el progreso de la misma. Lo recomendable, coinciden los especialistas, es consultar con un oftalmólogo a manera de prevención pues la diabetes es la segunda causa de ceguera prevenible en edad productiva en Occidente. En Colombia su prevalencia estimada es de 1,7% de la población con esta patología.
Según Jaramillo, “la retinopatía diabética se trata con disparos de láser a la retina, lo que se conoce como fotocoagulación retiniana”.
E insiste en que las personas que padecen de diabetes y aún no saben si sufren de retinopatía diabética deben hacerse un chequeo inmediato.
La razón es simple: al comienzo esta complicación es asintomática. Es únicamente cuando la enfermedad avanza que el paciente empieza a tener visión borrosa y a detectar ‘cuerpos extraños’ en el ojo sin necesidad de tener nada por dentro.
Quien lo explica es la doctora Mery Duque Wilches, quien ofrece algunas recomendaciones: “consumir alimentos saludables, hacer ejercicio regularmente, reducir el consumo de azúcar y de harinas refinadas y, si tienen predisposición genética, realizarse un examen anual”.
Otras patologías
El riesgo
de pérdida de visión en personas diabéticas es 25 veces mayor que en el resto
de la población. Por ello, todo paciente diabético debe consultar al
oftalmólogo o retinólogo.
Según la
Federación Internacional de Diabetes, en el ojo se pueden presentar otras
patologías asociadas a la retinopatía diabética como las cataratas, la
hemorragia vítrea y el edema macular diabético.
Esta última se manifiesta a través de una disminución de la visión central, lo que ocasiona en las personas la dificultad de moverse, por ejemplo.
Lo que se produce en la visión es una alteración en los vasos sanguíneos de la retina que deja escapar agua. Esto tiende a acumularse en la zona de la mácula (una especie de membrana de la retina que ayuda a la percepción de los colores en la retina) e interfiere con las células fotorreceptoras, encargadas de transformar la luz en impulsos eléctricos que, a través del nervio óptico, son transportados hasta el cerebro.
Según los especialistas consultados, un tratamiento con láser focal es utilizado a menudo para reducir la inflamación de la mácula.
Existe otra complicación generada por la retinopatía diabética que se conoce como hemorragia vítrea o hemovítreo, que consiste en la presencia de sangre en una zona interior del ojo llamada humor vítreo.
De llegarse a producir una hemorragia en el humor vítreo, este perdería su transparencia, impediría el paso de la luz y ocasionaría pérdida de visión.
“El azúcar alto en la sangre va produciendo cambios estructurales anatómicos que llevan a la formación de cataratas y daños en los vasos sanguíneos más pequeños de la retina. Las paredes de estos capilares se debilitan dejando pasar agua y elementos de la sangre, lo que produce hinchazón en la retina y hemorragias”, explica el oftalmólogo Amable Jaramillo.
El tratamiento de la catarata, prosigue el especialista, no es otro que la cirugía.
Por ello, si usted es un paciente con diabetes lo importante es que, además de cuidar los niveles de azúcar de su sangre, le preste atención a su visión.
Esta última se manifiesta a través de una disminución de la visión central, lo que ocasiona en las personas la dificultad de moverse, por ejemplo.
Lo que se produce en la visión es una alteración en los vasos sanguíneos de la retina que deja escapar agua. Esto tiende a acumularse en la zona de la mácula (una especie de membrana de la retina que ayuda a la percepción de los colores en la retina) e interfiere con las células fotorreceptoras, encargadas de transformar la luz en impulsos eléctricos que, a través del nervio óptico, son transportados hasta el cerebro.
Según los especialistas consultados, un tratamiento con láser focal es utilizado a menudo para reducir la inflamación de la mácula.
Existe otra complicación generada por la retinopatía diabética que se conoce como hemorragia vítrea o hemovítreo, que consiste en la presencia de sangre en una zona interior del ojo llamada humor vítreo.
De llegarse a producir una hemorragia en el humor vítreo, este perdería su transparencia, impediría el paso de la luz y ocasionaría pérdida de visión.
“El azúcar alto en la sangre va produciendo cambios estructurales anatómicos que llevan a la formación de cataratas y daños en los vasos sanguíneos más pequeños de la retina. Las paredes de estos capilares se debilitan dejando pasar agua y elementos de la sangre, lo que produce hinchazón en la retina y hemorragias”, explica el oftalmólogo Amable Jaramillo.
El tratamiento de la catarata, prosigue el especialista, no es otro que la cirugía.
Por ello, si usted es un paciente con diabetes lo importante es que, además de cuidar los niveles de azúcar de su sangre, le preste atención a su visión.
*Integrante
del Semillero UAO - El País.
Algunos
consejos
La
endocrinóloga Katherine Restrepo Erazo brinda algunos consejos para las
personas que sufren de retinopatía diabética:
- Tener la diabetes bien
controlada con el tipo de medicamentos que está recibiendo, es decir,
llevar a la meta esa glicemia (cantidad de glucosa contenida en la
sangre).
- Tener bien controlados otros
factores de riesgo como la presión arterial y el control del colesterol.
- Tratar de prevenir el avance
de esta enfermedad con un buen control. De esta manera se logra una
disminución de sus complicaciones entre un 30 % y un 70%. El paciente debe
saber que la enfermedad irá progresando y puede ir desde una retinopatía
diabética leve hasta llegar a una avanzada.
¿Cómo se
detecta?
- Eugenio Cabrera Giraldo,
médico oftalmólogo, cuenta cómo se puede detectar la retinopatía
diabética.
- Hacerse exámenes de fondo de
ojo cada seis meses.
- Realizarse una tomografía
óptica coherente, examen con el que se detectan daños en la mácula y en el
nervio óptico.
- Practicarse angiografías
para conocer el estado de la enfermedad.
LINK PUBLICACIÓN:
http://www.elpais.com.co/elpais/salud/noticias/como-afecta-diabetes-vision

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